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¿Qué son las Humanidades?
 
 
"El humanismo busca la dignidad del hombre, lo descubre y pone de relieve el ideal humano, éste predica una sociedad abierta y promueve al hombre como una totalidad. Las humanidades en la arquitectura convergen y dictan su relación con la historia, la filosofía, la literatura y la antropología."
Patricia Barroso Arias (UNAM)
"Las Humanidades están arraigadas en una herencia antigua que de hecho, ha consolidado, no sólo su carácter, sino también, el concepto de educación universitaria. Por esta razón, la antigüedad no es para las Humanidades ni una categoría histórica abstracta, ni una mera clasificación del pasado. Lo antiguo es un marco de referencia vital expuesto a la libre justificación del presente y del mundo contemporáneo. La herencia antigua no es ni más ni menos que la sabiduría enriquecida y transformada de los más remotos antepasados de la especie humana. Pero las Humanidades también están arraigadas en una herencia moderna, que le confiere su ímpetu crítico. La herencia crítica de las Humanidades lleva al conjunto de sus disciplinas a cuestionar su propio carácter y el contexto académico y socio-político en el que se desempeñan sus funciones. Al mismo tiempo, la modernidad de las Humanidades implica la polémica y el debate en el seno de sus propias disciplinas, así como el autocuestionamiento de los supuestos humanísticos."
Francisco José Ramos - Universidad de Puerto Rico
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"Es una afirmación bastante generalizada que las humanidades están en crisis. Como acostumbra a suceder con todas las afirmaciones demasiado rotundas, también esta me parece falsa. Como acostumbra a suceder, pero, con la mayoría de falsedades rotundas, es probable que esta falsedad sea demasiado rotunda y esconda, pues, alguna otra cosa (...).No podremos arreglar los problemas educativos y culturales que tenemos si no somos capaces de hacer análisis bien hechas. Y una cosa es bien clara: si continuamos identificando las humanidades con las letras y vamos enfrentando las letras a las ciencias, iremos ahondando la ignorancia humanística y nuestro propio sentido de humanidad."
Josep-Maria Terricabras, IEC Catedrático de filosofía de la Universitat de Girona
"Hemos de pensar las humanidades de una manera nueva, no sólo con su cuerpo inicial de lenguaje sino integralmente, con sus prolongaciones de ciencia y su estructura de ocupaciones, pero no sobre la base de círculos antagónicos o compartimientos estancos que mutuamente se repelen, según la tradición aristocrática, sino configuradas en un organismo central, de una concentricidad armoniosa, que ha vencido las limitaciones arbitrarias de lo literario en el homo loquax, de lo científico, en el homo sapiens, y de lo técnico, en el homo faber, que el hombre de carne y hueso también es una sola unidad cuando habla, cuando piensa y cuando actúa sobre su propio mundo."
Roberto Munizaga- Universidad de Chile
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ARTÍCULO : "LA OTRA CARTA AL HUMANISMO" por Arantxa Serantes
La palabra dignidad, significa: decoro, cualidad superior, nobleza, excelencia. En su forma concreta o "dignus" implica el atributo de una cualidad sobresaliente y el ajustamiento de una acción.Por otra parte, el término de persona, refiriéndose como tal a todo hombre, lleva implícito dentro de su significado, el vocablo que apuntábamos con anterioridad. Hoy la excelencia del ser es una falsificación. El hombre era responsable, porque libre, libre porque racional, racional y libre porque espiritual. La persona se revela en eso.
Es bien sabido que en la época contemporánea las relaciones persona-sociedad se han problematizado a todos los niveles: ideológico, sociólogico, político y especialmente en el seno educativo, donde no hay un un consenso y donde el lenguaje como concepto no responde a la realidad. La predisposición a cualquier estado, profesión o carrera debe realizarse de un modo responsable por humanización en sentido estricto o por medio de un gesto responsable: hominización; en consonancia con el acto de ser humano.
Una de las más vistosas debilidades de la civilización actual es una inadecuada visión del hombre. Esta es la época en que más se ha escrito y hablado sobre el hombre, la época de los humanismos y del antropocentrismo en estado puro. Sin embargo, paradójicamente, es también, la época de las más hondas angustias del hombre respecto de su identidad y destino, del rebajamiento a niveles antes insospechados, época de valores humanos conculcados como jamás lo fueron antes. Este es el drama que radica en la dimensión del absoluto puesto así,frente a la peor reducción del mismo ser.
No es necesario existir y ser para tener poder sino tener el suficiente poder para ser. Eso es lo difícil, dado el abandono a la desesperación total como un acto de soberbia no más libre que el acto de esperanza, la reliquia de una vocación en plenitud.
Veo necesaria una reflexión de este tipo porque hablo desde la concepción de lo que yo considero Humanidades. El humanismo es la esencia del hombre en cuanto palabra. Aquello que es digno de ser cuestionado-decía Heidegger-no es un absoluto arrojado a un escepticismo vacío,sino que es confiado al pensar como eso que es propiamente suyo y tiene que pensar.La deformación mental de las cosas se tiene que imputar a la modernidad. Esta crisis se reduce a un abuso de la interpretación y a la incapacidad de la innovación, un error que en vez de enmendarse prosigue su curso, ante la incesante búsqueda de la racionalidad perdida destruyendo su valor simbólico, porque no se valora la gozosa visión del apasionado brillo de lo sencillo.