Larga es la noche
para el que está despierto
mi alma se dilata
por todos mis nervios
sonata,tras la clave
de la expresión angélica
para ver tus ojos abiertos
recorrer sus sosegadas órbitas
días y noches del deseo.
Quiero morir
para despertar en el hielo
y atravesar la antesala
en el placer del sueño
Llegué a burlarme de la miseria
de mis espantos y delirios
de mentiras que ganaban juicios
separaciones que aproximaban
prisiones que gastaban limas
y maldiciones inacabadas,
en los dardos de Mara.
Esta es mi lección nunca aprendida:
Aquel que por amor no viva
aprenda en la muerte a ser desdichado.
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El violinista se ha marchado
del tejado al cielo,
la justicia infinita
se ha olvidado de los lamentos
Ya no escucho tu voz
ya no soy el centro
de tus pensamientos
No merezco tan alta empresa
no me pertenecen
tus sentimientos.
Olvidar,todavía queriendo
no es tarea simple
Volver,no volveré
al lugar donde tanto te quise
huir,huiré de mi misma
no volveré a esta tierra
aunque más vidas viviera.
Alambres de espino
rozan la piel de nieve
no estás solo
por lo menos
a tí mismo te tienes.
Esto ha sido un cruce de caminos
que se unen y luego
vuelven a separarse
No te costará,
dejar de habitar en mi mundo
sin mí ya viviste
y tu llama no se consumió
quizás,no soy una guerrera
porque las batallas que libré
me hirieron de muerte y miedo
Lo siento...
No temas por mi suerte
este tiempo ya no existe
pasa otra página de tus sueños
encuentra a una diosa
con la que puedas reinar
sobre la belleza
porque esa... no soy yo.
Quizás porque tanto te quiero
es por lo que deseo tu olvido
ponte en tu lugar,te pido
y escucha mi voz.
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"Puedo sentirme cual ligera pluma en mi simple cáscara de nuez, al abrigo del bosque invernal admirando en la noche, la fogata de un templo. Dulce aroma que despertó las lágrimas de los dioses que conmovidos hicieron del té un paraiso de esencias, recubiertas por la delicada porcelana,que es una reminiscencia del retorno de lo vivo lejano. El sabor del té me recuerda a un tiempo lento donde se aceleran las tierras dormidas, caminos que nunca están escritos,cuyos términos son como las delgadas y finas hojas que guian los itinerarios del placer en equilibrio y tensión de las formas."
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Alguna vez creí, que el verdadero sentido de mi vida lo proporcionaban las pequeñas cosas. Cuando esto ocurrió, las manos comenzaron a trabajar en retales multicolores que daban forma a estos muñecos de trapo, que ahora tan sólo me recuerdan la primera sonrisa, que velaba tus verdaderos sueños, mientras dormías.Después, los fue olvidando y los cambió por nuevos juegos, pinturas y cuadernos de dibujo. Ellos te seguían con su mirada, cuando tú no te dabas cuenta. Estaban sentados en su anaquel, como siempre, pero ya no mudaban sus ropas ni movían sus manos. El barrio había perdido su luz, como también lo perdieron tus ojos. Tu cabeza era un cajón desastre y los hombres grises se apoderaron de tus deseos para ofrecértelos a tan sólo un paso del fin.
Lunares, rombos, botones y una aguja, entretejían los hilos de esta gran telaraña.
¿Dónde están las historias que inventabas en aquellos largos viajes en tren y en el jardín entre malvas?. El tapíz de encantamientos mudó su color en ricas madejas de imaginación a las que todavía doy forma. Estas hadas y diosas, enanos y payasos, interpretan al mundo que los vistió con tu voz.
Barcos con cáscara de nuez, sin timón ni timonel esperan oleajes nuevos en busca de un hogar en el sol, en ecos de ancianidad al compás de aguas estancadas y lentos vientos. Nos han robado la tierra. Mis viejas lentes de lectura repasan antiguos versos y cuentos de la Edad Heróica. Las vigas sostienen, calderos de abundancia y de regeneración. La sabiduría se inflama como el lino reseco.
Tú, que reconoces la belleza, porque no es un simple juego, sino la contemplación creativa que ha nacido en la reverencia del trabajo, recorres en silencio, el impulso originario: la primera sonrisa, la eterna búsqueda...jugando a asombrarte, separando en tu mundo un objeto que te hizo ser grande, siendo tan pequeña, en la utopía de crearse. Dar luz a la Idea en un tiempo en el que nunca nos hemos movido y en el que ni tan siquiera comenzamos.
Pintamos corazones de tiza en la pared,que luego se borran con las manos, confundiéndose con el tacto de tu piel. Déjame ser el enigma, como los vientos, como el aire en el que se construyó esta ciudad y donde bajo tierra o bajo el agua yacen multitudes, de las cuales tomamos una memoria prestada, llena de luces que se encienden y se apagan desde el tragaluz de la pequeña fábrica sin alegría ni color. Naturaleza y rutinas artificiales, esqueletos de torpe vivienda y cavernas domesticadas bajo el más absoluto control. Contrautopía en el teatro de marionetas.
Aquellos muñecos atormentados: poesía, arte y literatura, en la naturaleza muerta, en el cifrado futuro del sublime pretexto por no mudar la costumbre, permanecen, escondidos en el silencio.
Si lo que vives y amas jamás existirá, vuelve al jardín,te espero. Adorna el vaso y el altar, con el perfume intenso que me recuerda tu niñez y que gratifica mis esfuerzos en tu palabra.
Aunque no vea tan bien la claridad de los colores,me regalas tu presencia y el danzar de los sonidos. Las rugientes tormentas ya no te despertarán, porque has dejado de ensayar proezas sin flotar entre dos vagos mundos de inconsistencia. Tus ramas se desgajan del mundo. Tomarás a los muñecos de tu mano y esbozarás la nueva canción del retorno. Entrégate a la luna, sube hasta ella, con una simple escalera y monta a lomos de Pegaso, disolviéndote en pensamiento.
No te canses de escucharme, estoy sentada en el banco, en el crepúsculo, cuando el día fenece tomando prestada la luz. Águila soy, porque desplego mis alas al viento cual manos que trenzan versos. Se ciñe el manto que envuelve a la tierra: oral,abstracto y lógico.La impresión acústica,la voz serena disfrazada en el nimbo. Soñando pienso, que se preparan seres para las fantásticas eventualidades de su vida...locus coeruelus, predicción en el delta del universo en expansión y de la ruina olvidada.
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Con asombro, la fría extrañeza, acapara la resquebrajada sombra del conocimiento revestido de exploraciones transoceánicas que, ampliándose en el oleaje de la versatilidad y la verosimilitud del arte combinatorio,se desentiende de virtuosismos metafóricos. En el laberinto del mundo,se representan las ciencias,los saberes y ocupaciones humanas reflejadas en el lago Nemor, un cráter volcánico que auguró un prodigioso vaticinio tras la crecida de sus aguas que fluían del interior de la Tierra y que los hombres no supieron descifrar. El cosmos engulle lentamente el espacio relativo convirtiéndolo en un suculento desagravio,por olvidar la grandeza del mundo que se nos ha otorgado.Las sonrisas se funden, se doblan sobre sí mismas como una corteza blanda, como cera de un cirio cansado de arder que se apaga y se derrumba. Oscuridad. No ser felíz. No ser felíz. Felicidad como una máscara que alguien tomó de nuestra maleta de sueños y que esconde unos ojos de vidrio bajo la noche uniforme. Las agujas huecas traspasan los cielos tubulares y campos de flores tardías. El sabor de la lluvia se clava en las puertas de un hombre sin rostro. Su risa se fija en la culpa y en la conciencia que arrebata las mejillas y enrojece los ojos. Detrás de cada libro,un hombre,una vida entera arrojada a la indiferencia que abrevia los años de un joven que abandona su vida reducida a un instante, reviviendo el eterno jardín de infancia desprovisto de poesía de hermoso juego.Cualquier transparencia plantea este gran secreto. Determinadas cosas jamás serán ofrecidas a la vista y pasarán como visibles. ¿Realidad o ficción?. El juego finaliza cuando no hay un sujeto de pensamiento.
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